Burundi está a punto de conservar su asiento en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en una votación programada para el 12 de octubre de 2026. A pesar de las alarmantes condiciones de derechos humanos, el país no enfrenta competencia alguna. Human Rights Watch denuncia esta situación, subrayando que la falta de competencia devalúa el proceso electoral. Los abusos como ejecuciones extrajudiciales y detenciones arbitrarias continúan ocurriendo sin rendición de cuentas.