Un residente de Oahu fue declarado culpable de haber enviado correos electrónicos con amenazas de bombas dirigidas a varios edificios. El jurado examinó las pruebas y emitió su veredicto. Este caso plantea preocupaciones sobre la seguridad pública y las consecuencias de las amenazas en línea. El condenado podría enfrentar sanciones severas tras esta decisión judicial.