La Public Hospitals Authority ha iniciado una investigación tras una queja de una familia sobre los cuidados brindados a su bebé de cinco meses, hospitalizado después de una crisis prolongada. Los padres denuncian retrasos en el tratamiento, errores en los expedientes médicos y una gestión inapropiada de las crisis. Temen que estos problemas afecten el desarrollo neurológico de su hijo y exigen cuidados adecuados durante la evaluación de su estado.