Un plan operativo de la policía de New Providence se filtró, revelando instrucciones para una operación de control intensivo. Los agentes debían realizar registros sistemáticos de vehículos y peatones, respetando las normas de sospecha razonable. El comisionado de policía denunció esta filtración, subrayando que podría comprometer los esfuerzos en la lucha contra la criminalidad. La operación tenía como objetivo reducir las oportunidades de delincuencia a través de un enfoque basado en el análisis de datos criminales.