El gobierno cubano, enfrentado a una grave crisis económica y a sanciones estadounidenses reforzadas, inicia una liberalización de su economía. El presidente Miguel Díaz-Canel abre varios sectores a las empresas privadas, una primicia desde la prohibición de 2021. A pesar de la adopción de medidas favorables, la población sigue siendo escéptica, enfrentada a escasez y cortes de electricidad, y duda de la eficacia de estas reformas.