La República Dominicana ha iniciado la construcción de una cerca de 14,5 kilómetros a lo largo de su frontera sur con Haití para mejorar la seguridad y combatir el contrabando. Este proyecto, que incluye torres de vigilancia y caminos de patrullaje, tiene como objetivo controlar el flujo ilegal de mercancías. Paralelamente, el gobierno continúa un programa de inmigración destinado a repatriar a miles de migrantes haitianos cada semana.