Se implementarán dispositivos de gestión del tráfico a medida que se acerque el inicio del año escolar. Estas medidas tienen como objetivo facilitar los desplazamientos y reducir los embotellamientos en las cercanías de los establecimientos escolares. Las autoridades locales prevén ajustes en los horarios de transporte y adecuaciones temporales para garantizar la seguridad de los alumnos y de los padres.