El presidente paraguayo Santiago Peña anunció su renuncia tras el cierre del banco Ueno, en medio de una crisis de solvencia. Esta decisión busca preservar la estabilidad del país y la confianza de los ciudadanos en el sistema financiero. La Cámara de Diputados votó rápidamente para iniciar un procedimiento de destitución en su contra. Las acusaciones se centran en graves incumplimientos en el ejercicio de sus funciones.