Organizaciones religiosas han recibido financiamiento para proyectos destinados a apoyar el desarrollo de los jóvenes. Estas iniciativas tienen como objetivo fomentar el compromiso de los jóvenes en actividades constructivas. Los grupos involucrados se centran en programas educativos, culturales y sociales para fortalecer las habilidades y la autonomía de los jóvenes en la comunidad.