La nueva regulación brasileña tiene como objetivo reemplazar las disposiciones existentes e instaurar un modelo de control centrado en la gestión de riesgos. Esta iniciativa, aprobada por Anvisa, impone nuevas obligaciones a los gestores de aeropuertos y a las aerolíneas. Su propósito es mejorar la vigilancia sanitaria en función de las evoluciones epidemiológicas y socioeconómicas, al tiempo que refuerza la prevención y la respuesta ante las amenazas sanitarias.