El proyecto emblemático del gobierno de Yamandú Orsi busca garantizar el suministro de agua potable para casi dos millones de habitantes de la zona metropolitana. Sin embargo, el CAF ha señalado riesgos sociales y ambientales elevados, imponiendo condiciones a la inversión de 130 millones de dólares. Ocho medidas de salvaguarda deben ser respetadas, incluyendo la gestión de los impactos ambientales y sociales, así como la preservación de la biodiversidad.