Las fuerzas gubernamentales yemeníes respondieron a una ofensiva de los hutíes en las regiones de Maqbana y Al-Kadha, con el objetivo de asegurar la ruta entre Taiz y el puerto de Mocha. Los enfrentamientos han provocado pérdidas significativas entre los hutíes, sin precisiones sobre las cifras exactas. Esta escalada militar es una de las más marcadas desde la tregua de 2022, con ataques terrestres y aéreos intensificados en el oeste del país.