La JEP ha designado a doce individuos como principales responsables de una alianza criminal con paramilitares, que provocó eventos trágicos en Barrancabermeja entre 1998 y 2000. Esta toma tenía como objetivo eliminar a la guerrilla, provocando 473 víctimas y varias masacres. Es la primera vez que se imputan penalmente a miembros de las fuerzas del orden por estos crímenes, marcando un importante giro judicial.