Dos ciudadanos rusos han sido detenidos en Crimea por haber transmitido información sobre instalaciones militares rusas a agentes ucranianos. También habrían creado escondites de explosivos para ataques. Las autoridades han confiscado explosivos y un teléfono que contenía intercambios con su reclutador. Se han abierto investigaciones por alta traición y tráfico de explosivos, y los sospechosos han reconocido los hechos.