La exministra Guzmán expresó reservas sobre la eficacia de los métodos actuales de seguimiento de las muertes neonatales durante una entrevista. Subrayó preocupaciones sobre la transparencia de los informes oficiales y mencionó fallas en la atención médica, especialmente en lo que respecta a la higiene y las prácticas obstétricas. Guzmán también pidió una separación de responsabilidades para la evaluación de las muertes maternas y neonatales para evitar conflictos de interés.