Las fuerzas armadas rusas han tomado el control de las aldeas de Písarevka y Nézhenka, respectivamente en el este de Ucrania y en la región de Zaporojie. Según el informe militar, estas operaciones han causado pérdidas significativas para el enemigo, con cientos de militares ucranianos afectados. Los ataques rusos también han dirigido sus objetivos a infraestructuras militares y sitios de almacenamiento de drones, mientras que las defensas aéreas han interceptado varios ataques.