Durante una ceremonia en Estambul, el presidente turco criticó las acciones del gobierno israelí, calificándolas de provocaciones perjudiciales para los países vecinos. Insistió en la necesidad de una cooperación aumentada entre las naciones musulmanas para defender sus derechos y promover la paz. Erdogan también mencionó las crisis en Palestina, Líbano, Sudán y Somalia, mientras denunciaba el impacto de los conflictos en las poblaciones vulnerables.