En un discurso con motivo de la Semana del Gobierno, el líder iraní destacó la importancia de luchar contra la inflación y el desempleo, al tiempo que estabilizaba los mercados. Hizo hincapié en la necesidad de una "economía de resistencia" y de un apoyo creciente a la producción interna. Además, denunció los discursos divisivos y exhortó a resaltar las fuerzas nacionales frente a los desafíos económicos, al tiempo que criticó las nuevas sanciones estadounidenses.