Durante el Foro Estratégico de Bled, el primer ministro esloveno advirtió sobre los riesgos de una creciente dependencia de Europa respecto a China para recursos críticos. Subrayó la importancia de fortalecer la resiliencia y diversificar los proveedores, especialmente para tierras raras y semiconductores. Esta declaración se produce en un momento en que la UE lucha por reducir su vulnerabilidad frente a las tensiones comerciales con Asia.