La ley que prohíbe los teléfonos móviles en los liceos entra en vigor este año, pero su implementación genera interrogantes. Los establecimientos deberán adaptar esta medida a sus realidades, lo que podría generar disparidades. Las dificultades de aplicación, especialmente debido al aislamiento digital y las necesidades de los estudiantes para sus investigaciones, plantean preocupaciones entre los actores educativos en Guadeloupe.