El virtuoso Frank Fernández cautivó a su audiencia durante un emotivo concierto, donde interpretó clásicos de la canción cubana, como "La tarde" y "Perla marina". Su actuación, impregnada de poesía, también destacó obras de José White y sus propias composiciones. Al invitar a su esposa, la chelista Alina Neira, al escenario, reforzó el vínculo entre música y emoción, demostrando que el arte puede sanar las almas.