Durante una visita a Tacna, la presidenta rechazó firmemente la idea de cerrar el Congreso, subrayando la importancia de la democracia. Un defensor sugirió que tal decisión podría aumentar su apoyo popular, pero algunos parlamentarios criticaron enérgicamente esta perspectiva. Además, se presentó un proyecto de ley sobre medidas de seguridad y reformas en el Congreso, mientras que la presidenta defendió a su ministro de Cultura, quien está bajo investigación por acusaciones de corrupción.