En Italia, el sector de la comida callejera experimenta un crecimiento notable, con un duplicado de empresas en diez años. Actualmente, cerca de 4,300 sociedades están registradas, presentes en casi 2,000 municipios. Este fenómeno se extiende más allá de las grandes ciudades, afectando también a pequeñas localidades y zonas costeras. La comida callejera se convierte así en un modelo de negocio flexible, valorando las tradiciones culinarias locales y atrayendo el turismo gastronómico.