La ONU ha advertido sobre un alarmante declive en 45 países vulnerables debido al fenómeno climático El Niño. Se prevé que alcance su punto máximo entre septiembre y diciembre, y sus efectos podrían perdurar hasta 2027, impactando gravemente la agricultura. Sequías, inundaciones y temperaturas extremas ya están perturbando comunidades, aumentando el riesgo de inseguridad alimentaria, especialmente en América Latina y África.