Este miércoles, la diplomacia rusa convocó al encargado de negocios alemán en Moscú tras las recientes declaraciones y medidas restrictivas de Berlín sobre un incidente en Leipzig. El ministerio ruso acusó a Alemania de provocar una escalada en las relaciones bilaterales, advirtiendo de una respuesta severa. También denunció el cierre de su consulado en Bonn y de otras instituciones en Alemania, considerando esto como una amenaza para las relaciones entre los dos países.