El director del centro Gheskio, Jean William Pape, exige cuentas tras una reciente ola de violencia en Kenscoff, donde decenas de personas han sido asesinadas por pandillas. Lamenta la inacción de las autoridades a pesar de las alertas sobre la amenaza criminal. Pape, él mismo víctima de la inseguridad, continúa luchando por la seguridad en un país asolado por la violencia. Los ataques se multiplican, exacerbando la ira de los habitantes.