El ministro de Relaciones Exteriores de Panamá discutió con su homólogo mongol la adhesión de su país al tratado del canal. Panamá subrayó la importancia estratégica de esta vía marítima y propuso un acuerdo de no visado para los ciudadanos mongoles. Paralelamente, se envió una invitación a Japón para unirse al protocolo de neutralidad del canal, reforzando así la cooperación internacional en torno a esta ruta esencial para el comercio mundial.