Los precios de los combustibles en Francia alcanzan niveles récord y podrían seguir subiendo, lo que provocaría una inflación mayor. Un experto advirtió que si el litro alcanzara 2,40 euros, eso representaría un costo adicional significativo para los consumidores y las empresas. Ante esta situación, el gobierno podría verse obligado a intervenir en la fiscalidad de los combustibles para mitigar el impacto en los automovilistas.