Una decisión judicial ha impuesto dos meses de detención preventiva a Sedrak Kocharián, hijo del ex-presidente armenio. Las acusaciones se refieren a abusos de poder, sobornos y blanqueo de dinero. El caso, que también involucra a otras personalidades políticas, está relacionado con una investigación anticorrupción. Se han llevado a cabo registros en numerosas propiedades asociadas a los Kocharián y su entorno.