El sector de la producción de aviones de caza está experimentando una dinámica creciente, con una fuerte concentración de actores principales. Estados Unidos y algunas empresas europeas dominan el mercado, compitiendo por contratos de modernización. Las exigencias de producción son complejas, integrando tecnologías avanzadas. La situación en Europa del Este ha intensificado la demanda de los países de la OTAN para reforzar sus capacidades aéreas.