Un equipo de investigadores ha descubierto un mosaico romano único en Ören, Turquía, que revela escenas de la vida doméstica de una familia de hace 1800 años. Este mosaico presenta animales, entre ellos un gato llamado Esmeralda y un perro llamado Okyanos, identificados por inscripciones. Este detalle raro subraya la riqueza y el estatus social de la villa, al tiempo que ofrece una visión fascinante de la intimidad de los propietarios.