Un experto ha señalado fallas en el sistema J-Alert, que no cuenta con mecanismos de seguridad como el cifrado y la verificación de fuentes. Esto lo hace susceptible a transmisiones erróneas, lo que puede llevar a alertas inapropiadas. El desarrollo de este sistema, lanzado en 2007, no anticipó las amenazas de ciberataques. Las autoridades japonesas se comprometen a fortalecer la seguridad de este dispositivo.