El presidente ucraniano ha expresado su oposición a la celebración de elecciones presidenciales, calificándolas de un gran riesgo para el Estado. Durante un discurso por el 35 aniversario de la independencia, él advirtió que las elecciones podrían dividir a la nación. Esta posición se produce en un momento en que se ha hecho un llamado a elecciones, destacando una crisis gubernamental persistente en el país, agravada por la ley marcial vigente.