La embajada de Estados Unidos en Cuba ha emitido alertas sobre un aumento de enfermedades diarreicas en la isla, relacionado con la degradación de las infraestructuras de agua y electricidad. Esta situación, agravada por el bloqueo estadounidense, impacta el suministro de agua y la seguridad alimentaria. Paralelamente, se reporta un aumento de la delincuencia, consecuencia de las crecientes dificultades económicas que atraviesa el país.