Un navegante reportó la presencia de varios tiburones tigre devorando un cadáver de dugongo cerca de La Foa. En respuesta, las autoridades movilizaron a bomberos y guardaparques, mientras que un dron confirmó el riesgo. El alcalde precisó que el animal había muerto de septicemia y que el baño está prohibido durante 72 horas. El cadáver fue enterrado por razones de seguridad.