El FLNKS, representado por Gilbert Tyuienon, exige una definición previa de las prioridades políticas para recuperar las finanzas de Nueva Caledonia. El movimiento aboga por reformas fiscales y sociales, así como por un apoyo a las empresas y al empleo. Critica la falta de concertación antes del desplazamiento a París y llama a diversificar las asociaciones económicas, especialmente con Europa y la región indo-pacífica.