Antes de dirigirse a Bishkek para una reunión de la Organización de Cooperación de Shanghái, el líder iraní reiteró que Teherán no busca la confrontación. Sin embargo, precisó que Irán responderá firmemente a cualquier agresión. Estas declaraciones se producen tras los ataques estadounidenses a objetivos iraníes, seguidos de represalias iraníes contra instalaciones militares en Jordania y Emiratos. Las tensiones siguen siendo altas en el Golfo.