La huelga de los empleados de French Bee, inicialmente prevista hasta el 31 de agosto, se ha prorrogado hasta el 6 de septiembre. Los sindicatos denuncian condiciones de trabajo degradadas y salarios insuficientes. Para mantener sus vuelos, la compañía recurre al alquiler de aviones, lo que genera altos costos. Los sindicatos lamentan la ausencia de negociaciones con la dirección, a pesar del aumento de la movilización.