Las investigaciones realizadas por las autoridades sanitarias y el grupo Elizé tras quejas de trastornos digestivos no revelaron ninguna anomalía. Los controles realizados en varios establecimientos de la cadena respetaron las normas de seguridad alimentaria. Paralelamente, el grupo lanzó análisis internos para verificar la conformidad de sus productos, sin establecer un vínculo entre los síntomas reportados y una posible contaminación.