Kévin Héry ha sido condenado a 7 años de prisión por el tribunal penal de Fort-de-France por violencia de género que causó graves lesiones a su expareja. La víctima, Ruthe Cadrot, sufre ahora de graves secuelas. Aunque fue declarado culpable, el acusado niega su responsabilidad y su abogado ha decidido apelar, lo que conlleva un nuevo proceso judicial.