Las Comoras han expresado su indignación ante las declaraciones del primer ministro francés, que propuso vincular la ayuda al desarrollo a una cooperación sobre la inmigración clandestina. El ministro de Asuntos Exteriores calificó estas palabras de « condescendencia insoportable » y denunció un enfoque desconectado de las expectativas de la población. Esta posición ha suscitado reacciones críticas entre los partidos políticos y las ONG comorianas, que denuncian un chantaje inaceptable.