En los últimos días, las tortugas marinas se han reproducido cerca del puerto de Saint-Gilles, haciendo que su protección sea crucial. Durante esta fase, las tortugas son menos vigilantes, aumentando el riesgo de colisiones con los barcos. El director de Kélonia pide reducir la velocidad y designar un observador en la proa de las embarcaciones. Las colisiones representan la principal causa de mortalidad para estos animales en la región.