El gobierno británico ha anunciado su negativa a pagar reparaciones relacionadas con la esclavitud, tras una petición presentada por una delegación jamaicana ante el rey Carlos III. Esta iniciativa busca obtener un dictamen sobre la legalidad del comercio de esclavos según el derecho inglés e internacional. Aunque se reconoce la cuestión de las reparaciones, Londres prefiere centrarse en el futuro y la cooperación internacional.