Greg Cozier, al frente de Hopewell Distillery, reinventa el ron barbadeño al retomar métodos artesanales antiguos. Fundada en 1944, la empresa se centra ahora en la destilación en pequeñas series, utilizando la técnica « 1½ pot still » para producir espirituosos únicos. Su ambición es reconectar la producción con sus raíces históricas mientras respeta la identidad del ron de Barbados.