El gobierno británico ha reafirmado su negativa a pagar reparaciones por la esclavitud, mientras una delegación jamaicana, encabezada por la ministra de Cultura, se dirige a Londres para presentar una petición al rey Carlos. Esta iniciativa busca cuestionar la legalidad del comercio transatlántico de esclavos. Aunque la realeza ha expresado su pesar, no se han emitido disculpas oficiales ni compromisos financieros. La ministra también prevé discusiones sobre el regreso de artefactos coloniales.