Guyana y Estados Unidos han establecido un marco de cooperación migratoria que permite a Guyana acoger un número limitado de migrantes calificados, seleccionados por la Organización Internacional para las Migraciones. El programa, financiado por Estados Unidos, tiene como objetivo garantizar un retorno voluntario y temporal de los individuos, respetando sus derechos. La integración de los migrantes será apoyada por la OIM, sin que el gobierno guyanés asuma los costos.