Los oficiales superiores de Manchester rindieron homenaje a Carey Duncan, excomandante de la división, durante una ceremonia conmovedora. Reconocido por su dedicación y compasión, Duncan fue elogiado por sus iniciativas, incluyendo la mejora de las infraestructuras de la policía y su apoyo a los empleados civiles después de desastres. Fue transferido a un nuevo puesto, dejando atrás un legado de liderazgo transformador.