Cristiano Ronaldo se prepara para disputar su última oportunidad de ganar la Liga de Campeones de Asia, mientras la competición comienza con una fuerte presencia de equipos saudíes. A los 41 años, el jugador del Al Nassr, acompañado de estrellas como Sadio Mané y Kingsley Coman, espera romper su mala suerte en este torneo. Los clubes saudíes, respaldados por inversiones masivas, dominan el panorama futbolístico asiático, lo que dificulta la tarea para sus competidores.