Una reciente altercación durante una fiesta en St Ann suscita graves preocupaciones sobre la violencia y el comportamiento de los adultos hacia los jóvenes. Dos menores, de 15 y 17 años, habrían sido atacados por un grupo de hombres mientras intentaban huir. Este incidente plantea preguntas sobre la entrada de menores a un evento reservado para adultos y sobre las medidas de seguridad implementadas. Se ha hecho un llamado a una investigación exhaustiva para garantizar la seguridad de los jóvenes y la responsabilidad de los organizadores.