El jueves, el gobierno lanzó una iniciativa para retirar y reorganizar cerca de 300 kilómetros de cables aéreos inutilizados en varios barrios de la capital. Este proyecto, respaldado por varias instituciones, busca reducir la contaminación visual y mejorar la infraestructura urbana. Los habitantes expresan su apoyo, subrayando la urgencia de esta acción para mejorar la seguridad y la estética de la ciudad.